¿Por qué hay vacantes sin cubrir en Canarias si tanta gente busca un empleo de calidad?
Empresas que no encuentran gente y gente que no encuentra un empleo que dé para vivir. Lo que contó en directo la directora de Personas de Cajasiete, contrastado con los datos de 2026.
27 de septiembre de 2026
En Canarias pasan dos cosas a la vez. Las empresas dicen que tienen vacantes y nadie a quien contratar. Y quien busca trabajo dice que lo que hay no da para vivir. Las dos cosas son ciertas, y el problema está justo en el hueco entre una y otra.
Lo explicó así Daniela Postiglione, directora de Personas y Desarrollo del Talento de Cajasiete, en el directo que Efecto Folelé grabó el 24 de septiembre de 2026 en la IV Feria de Empleo y Empresas «Buscando el Norte», en Santa Úrsula. Este artículo recoge lo que se dijo allí y lo contrasta con los datos. Si prefieres la conversación entera, la tienes en la página del directo.
¿Por qué hay vacantes sin cubrir en Canarias si hay tanta gente buscando empleo?
Porque lo que piden las empresas y lo que ofrecen las personas no encaja, y porque lo que ofrecen muchas empresas no le compensa a quien busca trabajo. No falta gente: falta que las dos partes se encuentren.
Los datos lo confirman. En el segundo trimestre de 2026 Canarias tenía una tasa de paro del 11,6 %, con 135.900 personas desempleadas, la cuarta más alta del país según la EPA. Y a la vez, según el SEPE, los puestos de difícil cobertura en las islas subieron un 23,3 % en un año, hasta 1.591 (La Voz Canaria). Entre las causas, el SEPE apunta la falta de experiencia y de competencias técnicas concretas.
Daniela lo resumió desde su experiencia: en los encuentros de directivos oye «no tengo gente», y en las formaciones para quien busca trabajo oye «no hay empleo de calidad». Su hipótesis es que hay que trabajar en las dos puntas: en qué se forma la gente y en qué ofrecen las empresas.
¿Qué se entiende por empleo de calidad?
Un salario que permita vivir. Así de simple, y así lo dijo ella: «empleo de calidad es, primero que nada, tener un salario que me permita vivir, que me permita tener una casa, que me permita comer». Después vienen la promoción, la formación, la conciliación y el propósito.
Las encuestas le dan la razón. En el Employer Brand Research de Randstad, el 61,1 % de los profesionales en España pone el salario como primer motivo para elegir empresa, cinco puntos por encima de la media mundial (Randstad).
En Canarias la cuenta es fácil de hacer. El salario mínimo de 2026 es de 1.221 euros brutos en catorce pagas (Real Decreto 126/2026). El alquiler en oferta en la provincia de Santa Cruz de Tenerife estaba en agosto en 15,4 euros por metro cuadrado, según idealista: un piso de 70 metros sale por unos 1.078 euros al mes (idealista). Es decir, casi una nómina entera del salario mínimo. De eso ya hablamos a fondo en el artículo sobre vivienda en Canarias.
En el directo, Yeray Molinillo añadió la mirada de quien paga nóminas: entre el bruto y el neto hay cada vez más conceptos, y eso hace que la empresa gaste más mientras el trabajador siente que cobra menos. Tiene razón en lo de fondo, pero hay que matizar un detalle. La «cuota de solidaridad» que mencionó solo se aplica a la parte del sueldo que pasa de la base máxima de cotización, 5.101,20 euros al mes en 2026, así que no afecta a la mayoría. Lo que sí pagan todos los asalariados es el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, un 0,9 % de la base, del que al trabajador le toca el 0,15 % (BBVA Mi Jubilación).
¿Pesa más la experiencia o los valores al contratar?
En Cajasiete pesan más los valores y la capacidad de aprender. Daniela lo dijo sin rodeos: «primamos siempre más los valores y las capacidades antes que la experiencia». Yeray Molinillo puso los valores incluso por delante.
Lo más interesante es cómo se lleva eso a la práctica. Según contó, más del 85 % de las 115 personas que Cajasiete ha contratado en los últimos cinco años venían de becas de formación. Son becas de inserción de diez meses, remuneradas, que se gestionan sobre todo a través de las fundaciones de las dos universidades canarias. Cada año pasan por la entidad entre 70 y 100 personas en prácticas. Es decir, contratan a gente sin experiencia y la forman ellos. En la Universidad de La Laguna, esas becas se pueden consultar en la sede de inserción laboral de su Fundación General.
Hay que poner el dato en su sitio, y ella misma lo hizo varias veces: el financiero es un sector privilegiado. Exige una licenciatura y formación regulada para vender inversión, hipotecas o seguros, trabaja de lunes a viernes de ocho a tres y tiene un convenio que Daniela calificó de «buenísimo». Lo que funciona en una cooperativa de crédito de casi 500 personas no se copia tal cual en un restaurante.
Lo que sí sirve para todo el mundo es una pista que dio casi de pasada. Mirando al público, señaló que la gente que tomaba notas durante la charla era la que más probabilidades tenía de encontrar trabajo: estaba atenta, sacaba lo importante y quería aprender.
¿Va a desaparecer la jornada partida?
Daniela cree que sí. «La jornada partida va a morir, Yeray. Lo siento, va a morir», dijo. Su argumento es que no le sirve ni a la persona ni al empresario, y que la tecnología obliga a ajustar horarios a lo que necesitan tanto los clientes como la plantilla.
Es una opinión, no un dato, pero apunta a una tendencia real. Según Infojobs, solo el 14 % de la población activa tiene un horario continuado de tipo europeo (Infojobs), así que queda mucho camino. En Cajasiete lo resuelven con una bolsa de unas 130 horas al año que la gente usa según lo que haga falta, pactada con los comités de empresa.
Un apunte legal. El registro de jornada es obligatorio desde 2019, como se recordó en el directo. Lo que sigue pendiente es el registro horario digital: a septiembre de 2026, el real decreto no ha llegado al BOE, después de un dictamen muy crítico del Consejo de Estado en marzo (Mi Fichaje Legal). Compruébalo cuando leas esto.
¿Hay que decir el sueldo en una oferta de empleo?
Vamos hacia eso, pero en España todavía no es obligatorio. En el directo se dijo que «acaba de salir una ley» de transparencia salarial. No es exactamente así. Lo que existe es una directiva europea, la 2023/970, que España tenía que trasponer antes del 7 de junio de 2026. A la fecha de este artículo solo se ha abierto la consulta pública del futuro real decreto (Protime).
Cuando se traspongan, quien se presente a un puesto tendrá derecho a conocer el salario inicial o la banda salarial antes de la entrevista. La empresa, además, no podrá preguntarle cuánto cobraba en su trabajo anterior.
A Daniela no le parece mal. Contó que antes nadie se atrevía a preguntar por el sueldo o las vacaciones en una entrevista, y que ahora es lo primero que sale. A ella no le molesta, «siempre y cuando también me pregunte otras cosas».
¿Es verdad que la gente no quiere trabajar?
No es tan simple, y en el directo se vio. En la segunda parte, las entidades de la feria pusieron sobre la mesa dos miradas distintas, y conviene escuchar las dos.
El prospector laboral de Factoría Social habló de la falta de actitud que a veces encuentra en quien llega buscando empleo. Pero añadió una frase que resume bien el debate: «cualquier ayuda, prestación, es un camino y no el objetivo». Sergio le respondió desde la psicología: la idea de que alguien no se mueve porque ya cobra una ayuda puede explicar algún caso, pero no la realidad social. La gente quiere un trabajo que tenga sentido y esté bien pagado, y sentirse valorada: el refuerzo social, dijo, «posiblemente sea el más importante», y puede ser un valor añadido al propio salario. El ingreso mínimo vital, por cierto, es compatible con trabajar, y en marzo de 2026 se reformó para reforzar ese incentivo al empleo (Real Decreto 240/2026).
El presidente de AISA Centro de Formación contó que tiene hoteles pidiéndole desde camareros hasta camareras de piso y no encuentra a quién mandar. Según él, no es por el sueldo. Desde la mesa se apuntó a los horarios o la dureza del trabajo, pero su explicación fue otra: hay que mentalizar a la gente, sobre todo a los jóvenes, porque «tenemos la piel muy fina». Quienes están cubriendo esos puestos son en buena parte personas inmigrantes que se forman con ellos. Desde la mesa se le planteó la otra cara: si la isla recibe tantos visitantes, ¿adónde va esa riqueza, si los salarios de quien vive aquí no suben?
Una afirmación de ese tramo hay que corregirla. Se dijo que Tenerife recibe más turistas que Brasil, y no es así. En 2025 Brasil batió su récord con 9,3 millones de turistas internacionales (Infobae), mientras que Tenerife recibió casi 6,4 millones de visitantes extranjeros (elDiario.es). La pregunta de fondo, en cambio, sigue en pie. Ya le dimos vueltas en el episodio sobre el modelo turístico.
¿Qué puedes hacer si buscas trabajo en el norte de Tenerife?
Empezar por lo que está cerca. En la misma feria había al menos tres puertas abiertas, y las tres salieron en el directo:
- Diginnova, de la Fundación General de la Universidad de La Laguna, que presentó en el directo su técnico de formación. Es para personas con título universitario o de FP superior que residan en Canarias y estén inscritas como demandantes de empleo. Combina formación online en innovación, digitalización y sostenibilidad con cuatro meses de prácticas remuneradas con 816,27 euros brutos al mes. En el directo se contó que no hay límite de edad (Fundación General ULL).
- Factoría Social, asociación con sede en Icod de los Vinos desde 2017. Tiene agencia de colocación autorizada con ofertas cada semana y ayuda con el currículum y las entrevistas (Factoría Social).
- AISA Centro de Formación, que acaba de abrir academia en Santa Úrsula. Imparte desde certificados de profesionalidad hasta formación en IA, con prácticas en empresa.
Y un consejo que dio Daniela para cerrar: busca empresas que compartan tus valores y fórmate en lo que te falte, porque hoy casi todo está al alcance.
La otra mitad del mensaje fue para quien contrata. Sergio pidió a los empresarios que se sienten a hablar con cada persona y que entiendan su momento. Y que miren también a quien sí está dando lo mejor, no solo al que falta. El norte no se arregla desde un solo lado de la mesa. Como dijo Yeray al despedir el directo, se puede empezar por hablar «desde la cordialidad, desde el cariño y desde la comprensión». Y eso, en un municipio como Santa Úrsula, se hace cara a cara.